
Hay diagnósticos que nombran lo que ocurre, pero no alcanzan a contar la historia completa. Para el Dr. Luis Carlos Grajeda Gallardo, psiquiatra, director médico y cofundador de Atma Mental Hub, tratar la depresión implica mirar más allá de los síntomas:
Entender el cuerpo, los vínculos, el contexto y aquello que da sentido a la vida de cada persona.
Desde ahí, la medicina basada en evidencia se vuelve también una práctica profundamente individual.
¿Qué definió su manera de acompañar a una persona con depresión?
Trabajar en urgencias y centros comunitarios me enseñó que el sufrimiento emocional nunca está separado del cuerpo. Durante la especialidad confirmé que dos personas con el mismo diagnóstico pueden vivir realidades muy distintas. Primero escucho y comprendo a la persona completa; después formulo el caso con rigor clínico. Integro la dimensión biológica, psicológica y social, además de sus valores, vínculos y sentido de vida espiritual, con la medicina basada en evidencia.
¿Cómo tomó forma Atma Mental Hub?
Mi consulta privada en Chihuahua comenzó en 2006 y con los años observé la necesidad de una atención integral, cercana y coordinada, especialmente para casos complejos. En 2022 adoptamos formalmente el nombre Atma Mental Hub. "Atma" remite al núcleo más profundo de la persona y "Mental Hub", al encuentro entre profesionales, pacientes y familias. Entre quienes fundamos el proyecto y continuamos están la Dra. Laura Andrea Granados y la Lic. Marcela Zavala Villa.
¿Cuándo se habla de depresión resistente al tratamiento?
Prefiero el término refractaria al tratamiento. Suele hablarse de ella cuando una persona con depresión mayor no obtiene respuesta suficiente después de dos tratamientos antidepresivos adecuados. Pero antes hay que revisar el diagnóstico, descartar bipolaridad, trauma, consumo de sustancias u otros cuadros, además de valorar sueño, enfermedades médicas y condiciones sociales. Una buena reevaluación evita llamar resistencia a lo que fue un tratamiento insuficiente o una barrera no identificada.
¿Qué puede ocultar una vida que aparentemente funciona?
Un costo interno muy alto. La persona trabaja, cumple y cuida a otros mientras vive agotamiento, culpa, pérdida de placer o dificultad para concentrarse. A veces mantiene su desempeño por responsabilidad o miedo a fallar. Lo que los demás no ven es el esfuerzo que exige cada tarea y, en algunos casos, pensamientos de muerte que no se expresan. El funcionamiento visible no descarta gravedad.
¿Qué aportan la ketamina y la esketamina?
Actúan principalmente sobre el sistema glutamatérgico y, en pacientes seleccionados, pueden reducir síntomas con mayor rapidez que los tratamientos convencionales. La ketamina se utiliza desde hace décadas como anestésico y su uso para depresión puede ser fuera de indicación autorizada; la esketamina cuenta con una formulación intranasal para ciertas indicaciones depresivas. Esa respuesta no es universal ni necesariamente permanente: requiere evaluación, vigilancia y continuidad.
¿Cómo funciona la neuroestimulación?
Es una técnica no invasiva que utiliza pulsos magnéticos para modular circuitos cerebrales relacionados con el estado de ánimo. La persona permanece despierta y no requiere anestesia. La considero cuando la respuesta a medicamentos o psicoterapia ha sido insuficiente o los efectos adversos limitan otras opciones. Puede integrarse con psicoterapia y medicamentos dentro de un plan individualizado.
¿Qué distingue la investigación con psicodélicos de las promesas en redes?
La investigación estudia sustancias como psilocibina, LSD, DMT o MDMA en condiciones controladas, y la evidencia varía según la sustancia y la indicación. Un ensayo clínico no evalúa sólo una molécula: incluye selección de pacientes, preparación, supervisión y seguimiento. Un testimonio puede ser genuino, pero no demuestra eficacia ni seguridad.
En Atma hablamos de ciencia y educación, sin presentar sustancias que continúan en investigación y en trámite para ser aprobadas como terapias de uso rutinario.
¿Qué le dice a quien ha perdido la confianza después de varios tratamientos?
Reconozco que esa desconfianza puede ser comprensible después de varios intentos terapéuticos, efectos adversos o promesas incumplidas. Explico que hay alrededor de un 15% de pacientes que no responden a los tratamientos convencionales y propongo opciones concretas, incluso apoyarnos en estudios de genética. Acordamos metas personales: dormir mejor, volver a disfrutar una actividad lúdica o volver a hacer ejercicio. Evito prometer una respuesta rápida o total en todos los casos. Y sobre todo recordad que cambiar el plan si no funciona no significa que el paciente haya fallado. El Trastorno Depresivo es un padecimiento multifactorial en donde el paciente con su personalidad, el tratamiento, la familia y el entorno en general juegan un papel para su recuperación.