
Hace veinticinco años, Martín Amparán tomó una decisión que cambiaría el rumbo de su vida: dejar la estabilidad de un empleo para emprender. Lo que comenzó como un proyecto personal se ha convertido en Grupo Amparán Consultores, una firma que no solo protege el patrimonio de familias y empresas, sino que también ha hecho de la formación de líderes uno de sus principales diferenciadores.
En esta conversación, Martín reflexiona sobre los aprendizajes de 25 años de trayectoria, la evolución del sector asegurador y la filosofía que ha guiado cada paso de su empresa.
Antes de hablar de Grupo Amparán, ¿quién es Martín Amparán y cómo comenzó tu historia en el mundo de los seguros?
Soy una persona orientada al logro. Mi historia comenzó cuando, a los 25 años, tuve que tomar una decisión que marcaría mi vida: seguir siendo un empleado con un buen puesto o convertirme en empresario.
Fue un momento desafiante porque también iniciaba mi vida matrimonial, pero nunca perdí la convicción de que había elegido el camino correcto.
Muy pronto entendí que emprender significaba mucho más que vender un producto: era convertirme en responsable de mi propio destino y desarrollar la persona capaz de sostener un negocio.
En el camino aprendí que la incertidumbre no es una señal para detenerse, sino el espacio donde nacen las oportunidades; que la disciplina debe existir incluso cuando nadie te observa; que el aprendizaje nunca termina y que el fracaso no representa una derrota, sino información para hacerlo mejor la siguiente vez.
También comprendí la importancia de administrar correctamente los recursos, construir relaciones basadas en la confianza y perseverar. Al final, el emprendimiento es, sobre todo, un proceso de crecimiento personal.
Este año celebran 25 años de trayectoria. ¿Qué representa para ti este aniversario?
Parece que fue ayer cuando comenzó esta aventura, llena de ilusiones, planes y expectativas.
Hoy celebramos 25 años de compromiso, confianza y servicio. Durante este tiempo hemos protegido el patrimonio, los sueños y la tranquilidad de muchas familias con esfuerzo, integridad y perseverancia.
Agradezco profundamente a Dios por haber guiado mis pasos y permitirme servir con propósito. Han sido años de grandes retos, aprendizajes y satisfacciones, pero, sobre todo, de valorar la confianza que tantas personas han depositado en nosotros.
Si tuvieras que resumir estos primeros 25 años en una sola palabra, ¿cuál sería?
Agradecido.
Agradecido con cada cliente, cada asesor y cada familia que ha formado parte de esta historia.
Veo el pasado con orgullo, pero también miro hacia adelante con la misma pasión por seguir creciendo, formando personas y haciendo de esta profesión un medio para transformar vidas.
¿Cuáles han sido los momentos más importantes en la historia de Grupo Amparán?
Han sido muchos.
Como despacho, uno de los mayores logros fue integrarnos al Círculo del Consejo de GNP, una distinción que nos permitió participar en decisiones relevantes dentro de una de las aseguradoras más importantes de México y Latinoamérica.
Pero los momentos que realmente dan sentido a nuestro trabajo ocurren cuando una póliza cobra vida: durante una cirugía, un accidente, un fallecimiento o cuando un cliente recibe el ahorro que construyó durante años. Ahí dejamos de ser vendedores para convertirnos en verdaderos asesores patrimoniales.
También me llena de orgullo participar en el desarrollo de asesores que decidieron emprender y hoy cuentan con estructuras sólidas para alcanzar sus metas.
¿Qué ha sido lo más gratificante de este camino?
Ver historias de éxito que trascienden generaciones.
Muchos de quienes comenzaron con nosotros hoy son empresarios consolidados que incluso han incorporado a sus hijos para continuar el legado. Saber que una profesión puede generar oportunidades para tantas familias es una enorme satisfacción.
Formando líderes
Ustedes hablan de desarrollar líderes, no solo de vender seguros. ¿Qué significa eso?
Significa formar personas que inspiren, influyan y transformen vidas mediante un servicio basado en la confianza, la ética y el propósito.
Nuestro objetivo es que cada asesor crezca tanto en lo personal como en lo profesional y construya relaciones de largo plazo con sus clientes.
¿Qué distingue a quienes logran construir carreras exitosas en esta industria?
Comparten varias características: espíritu emprendedor, orientación al logro, disposición permanente para aprender, disciplina, buena administración de su tiempo y sus recursos, además de actuar siempre con integridad y profesionalismo.
¿Cómo ha evolucionado la formación de asesores durante estos años?
La evolución ha sido enorme.
Hoy existen programas especializados que permiten obtener certificaciones de alto nivel, como el grado de Master en Seguros. Además, la tecnología y las plataformas digitales han ampliado las oportunidades de capacitación y nos permiten llegar a muchas más personas.
¿Qué papel juega la mentoría dentro de Grupo Amparán?
Es fundamental.
Trabajamos con la metodología de Grupo Nacional Provincial y Kinder Brothers International, combinando formación en línea, cursos presenciales y práctica en campo.
Lo más importante es el acompañamiento personalizado. Cada asesor inicia su carrera junto a un mentor que lo guía hasta que desarrolla la seguridad y el conocimiento necesarios para construir su propio negocio.
¿Qué te genera mayor satisfacción dentro del grupo?
Ver triunfar a las personas que llegan llenas de ilusiones y convierten este proyecto en una forma de vida.
No hay mayor recompensa que observar cómo alcanzan sus objetivos y descubren todo su potencial.
La industria aseguradora hoy
¿Cómo ha cambiado la percepción de los seguros entre los mexicanos?
Ha evolucionado de manera importante.
Hoy existe una mayor conciencia sobre la protección patrimonial, la salud y la estabilidad financiera. La pandemia, los fenómenos naturales y la incertidumbre económica hicieron evidente que un imprevisto puede cambiar la vida de una familia de un momento a otro.
También ha crecido la educación financiera, especialmente entre las nuevas generaciones, que comienzan a valorar el ahorro y la planeación para el retiro.
Al mismo tiempo, los clientes están mejor informados y exigen asesoría profesional, mientras que la tecnología ha hecho mucho más accesibles los servicios.
¿Cuáles son los errores más comunes que siguen cometiendo las personas al proteger su patrimonio?
El primero es pensar que puede esperar.
Las personas dedican años a construir su patrimonio, pero muchas veces dejan la protección para después. También suelen elegir una póliza únicamente por precio, sin considerar si realmente cubre sus necesidades.
Otro error frecuente es no actualizar las coberturas cuando cambian las circunstancias familiares o patrimoniales y, en muchos casos, contratar sin asesoría profesional.
Proteger el patrimonio no es un gasto; es un acto de responsabilidad hacia quienes más amamos.
¿Qué oportunidades ofrece hoy esta industria para quienes buscan desarrollarse profesionalmente?
Es una industria en constante transformación que brinda la posibilidad de construir un negocio propio con libertad financiera, administrar el tiempo y generar ingresos acordes con los objetivos personales.
Además, combina crecimiento económico con un profundo sentido de servicio.
¿Qué mitos te gustaría derribar sobre la profesión?
El principal es pensar que un asesor de seguros solo vende pólizas.
En realidad, protegemos patrimonios, ayudamos a cumplir proyectos de vida y brindamos tranquilidad a familias y empresas.
También existe la idea de que el seguro es un gasto, cuando realmente es una inversión en protección financiera.
Y otro mito es creer que ser asesor no es una profesión. La realidad es que requiere preparación constante, conocimientos financieros y legales, inteligencia emocional y un fuerte compromiso ético.
Filosofía de liderazgo
Si pudieras regresar al inicio, ¿qué consejo le darías al Martín de hace 25 años?
Le diría que persevere, porque toda siembra tiene su cosecha.
Que disfrute cada etapa con una actitud extraordinaria frente al cliente, venda o no venda, y que nunca deje de sonreír ni de confiar en esta profesión.
¿Cuál ha sido la lección de liderazgo más importante que has aprendido?
Creo firmemente que el verdadero liderazgo consiste en servir antes que dirigir.
Un líder no se mide por el número de personas que lo siguen, sino por la cantidad de personas que ayuda a crecer.
Mi propósito siempre ha sido desarrollar líderes íntegros capaces de transformar vidas mediante la protección patrimonial, el servicio y el ejemplo.
¿Qué diferencia a un vendedor de seguros de un verdadero asesor patrimonial?
El enfoque.
El vendedor busca cerrar una operación; el asesor analiza la estructura patrimonial y financiera de cada persona para diseñar soluciones que protejan su patrimonio y le den tranquilidad a largo plazo.
¿Qué mensaje te gustaría compartir con quienes han sido parte de esta historia?
Gracias.
Gracias por creer, por comprometerse y por levantarse después de cada desafío. El éxito no se mide únicamente por los resultados, sino por las vidas que impactamos, las familias que protegemos y los líderes que ayudamos a formar.
También doy gracias a Dios por poner en mi camino personas extraordinarias que, con su talento, esfuerzo y corazón, han hecho posible este proyecto.
Un valor que nunca negocias: Honestidad.
Un hábito clave para tu éxito: Perseverancia y disciplina.
Una palabra que defina a Grupo Amparán: Servicio.
Una meta que aún te emociona alcanzar: Transformar más vidas.
Después de 25 años desarrollando líderes y empresarios en seguros, ¿cuál es la clave para construir una carrera exitosa y trascendente?
Creer en el potencial de las personas, acompañarlas en sus desafíos y brindarles las herramientas para alcanzar su mejor versión.
Cada logro individual fortalece al equipo y genera un impacto positivo en las familias, la comunidad y el país.
Mi compromiso es seguir construyendo relaciones basadas en la confianza, la colaboración y el respeto, promoviendo una cultura de aprendizaje continuo, responsabilidad y excelencia. Nuestro trabajo va mucho más allá de vender una póliza: protegemos sueños, construimos tranquilidad y dejamos un legado de servicio.
"Y así, un día como cualquier otro decidí triunfar. Decidí no esperar las oportunidades, sino yo mismo buscarlas; decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución."— Walt Disney