
"Échale ganas", "piensa positivo", "todo va a estar bien", "tienes todo para ser feliz", "no te quejes", "yo te veo bien", "no es tan grave..."
"Yo siempre he sido muy fuerte", "¿qué me está pasando?", "no quiero que me vean vulnerable o débil", "¿por qué yo tengo que tomar medicinas mientras otras personas no las necesitan?"
Estos son algunos de los diálogos que aparecen en una primera consulta de psiquiatría, nos comparte la Dra. Montserrat.
Por eso, necesitamos hablar de salud mental en espacios donde las personas encuentren escucha, una valoración cuidadosa y atención sin prejuicios.
La Dra. Montserrat Fernández López ha trabajado por esa atención desde la consulta, la academia y el servicio público. Fue directora del Instituto Chihuahuense de Salud Mental y comisionada estatal de Atención a las Adicciones. Formuló el capítulo del adulto mayor de la Ley de Salud Mental de Chihuahua y es coautora de un capítulo del libro de la UNAM Las personas mayores ante COVID-19. Perspectivas interdisciplinarias sobre envejecimiento y vejez. Con alta especialidad en Psicogeriatría, también forma parte de la Sociedad Mexicana de Neuromodulación y de la International Psychogeriatric Association.
La escucha estuvo presente antes de elegir la psiquiatría. "Desde niña he tenido curiosidad por escuchar y comprender a las personas", comparte. Durante su servicio social en la sierra de Baja California Sur, cuando aún no sabía que estudiaría esta especialidad, adultos y personas mayores le confiaban sus sentimientos y preocupaciones. "Encontraban en mí alguien con quien hablar, compartir lo que estaban viviendo y sentirse escuchados", recuerda.
Hoy, esa escucha guía su manera de recibir a quienes llegan con temor, prejuicios o experiencias de rechazo. En consulta promueve "escucha, amabilidad, compasión, conciencia y responsabilidad", desde el diálogo interno hasta nuestras relaciones con otros.
Un diagnóstico no resume a una persona. Ella nos invita a reflexionar sobre cómo la salud mental se va construyendo a lo largo de la vida, en un diálogo entre nuestra biología, las experiencias que atravesamos, la forma en que habitamos el cuerpo, nuestros vínculos y los entornos de los que formamos parte.
Dentro de plan de tratamiento integral, la Dra. Montserrat ofrece estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS) y forma parte de Mindwave, en donde se brinda estimulación magnética transcraneal (EMT). Ambas son dos tipos de neuromodulación no invasiva.
En EMT, una bobina es colocada sobre la cabeza para emitir pulsos electromagnéticos que inducen pequeñas corrientes eléctricas en áreas específicas del cerebro, sin cirugía ni anestesia. Mediante sesiones repetidas, busca modular la actividad de circuitos cerebrales e inducir neuroplasticidad.
¿Para qué trastornos neuropsiquiátricos existe evidencia más sólida sobre su utilidad?
La evidencia más consolidada está en el trastorno depresivo mayor, tanto en la disminución de la severidad de los síntomas como en la posible remisión de estos, especialmente cuando los tratamientos previos no han producido una mejoría. También ha demostrado ser eficaz en algunas áreas afectivas, cognitivas, conductuales y/o motrices de personas con Trastornos del Neurodesarrollo, Trastornos de Ansiedad, Adicciones, Fibromialgia, Enfermedad de Parkinson y Trastornos Neurocognitivos.
Es importante explicar que los resultados de un protocolo de EMT no se pueden trasladar únicamente a un diagnóstico o a cualquier equipo de EMT. La rehabilitación de una persona requiere un plan de atención integral, el cual invite a realizar un trabajo personal dinámico, acompañado de redes de apoyo profesionales, familiares y comunitarias. Asimismo, no todos los equipos de EMT tienen la tecnología adecuada y un registro sanitario ante COFEPRIS.
¿Qué debe revisarse antes de considerar a una persona candidata?
Antecedentes médicos, uso de tratamientos previos, consumo de sustancias psicoactivas, confirmación del diagnóstico y su gravedad. Es indispensable identificar antecedentes de crisis convulsivas y materiales metálicos cuya ubicación y características puedan hacer inseguro o contraindicado el tratamiento.
La valoración incluye conversar sobre beneficios esperados, riesgos, alternativas y posibilidades de acudir a las sesiones, ya que, para alcanzar los resultados esperados, se requieren sesiones consecutivas.
El cuerpo no es solo una apariencia, sino el lugar donde vivimos, sentimos y nos relacionamos. La salud mental también se expresa en la manera en que respiramos, nos movemos, dormimos, comemos, descansamos, sentimos tensión o cansancio y percibimos el hambre, el dolor o el placer; al mismo tiempo, otros cambios del organismo pueden influir en nuestro estado emocional y en el funcionamiento cerebral.
Nuestra experiencia emocional es una experiencia corporal. La invitación es entender la conciencia corporal como la experiencia de dirigir la atención hacia el cuerpo tal como está siendo vivido en el momento presente. No se trata de mirar el cuerpo desde fuera, sino de aprender a percibirlo desde dentro.
En consulta, la historia clínica y la historia de vida permiten mirar esta relación de manera más amplia. Para explicarlo, suele recurrir a ejemplos de experiencias cotidianas: conducir a un lugar y llegar a un destino sin recordar bien el trayecto o comer sin haber registrado olores o sabores, como si se hubiera vivido en automático.
No significa que haya algo malo en las personas. Nuestra atención va y viene constantemente. La invitación es simplemente aprender a regresar, con amabilidad, disminuyendo el miedo o la frustración.
Desde esta perspectiva, la Dra. Montserrat concluye: "Cuidar nuestra salud mental es reconocer que el bienestar se construye y se sostiene en la relación de las personas consigo mismas, con los demás y con los entornos que habitamos".