
Inspirado en los camposantos del sur de México, el talento chihuahuense de Betto Márquez cobra vida en una intervención que rinde homenaje a la riqueza de nuestro folclor. Cempasúchil, calaveras multicolores, arcos florales y un universo de listones transforman el espacio en una experiencia inmersiva que invita a mirar, recorrer y, sobre todo, sentir nuestras raíces.
Cada detalle lleva consigo algo de ese México que tanto nos enorgullece: el ingenio de sus manos, la alegría de sus fiestas, la calidez de su gente y esa extraordinaria capacidad de convertir incluso la nostalgia en belleza.
Fotografía: @ivan_arangure