
La Semana de la Moda Masculina de París dejó claro que el lujo está viviendo una nueva etapa. Esta temporada, las grandes casas apostaron por una visión mucho más relajada, donde la elegancia ya no depende de la rigidez, sino de la personalidad con la que selleva cada prenda.
Siluetas amplias,materiales ligeros y una estética mucho más funcional dominaron las pasarelas, mientras firmas como Dior, Louis Vuitton, Givenchy y Celine marcaron el ritmo de una conversación que va mucho más allá de las tendencias:
La evolución de la masculinidad a través de la moda.